Una verdadera alternativa a los peelings tradicionales que trabaja con la piel, no contra ella. Sin descamación ni irritación, solo resultados que los clientes pueden ver y sentir.
SWiCH ataca la causa raíz del deterioro de la piel: la disminución de la función mitocondrial. Al restaurar la producción de ATP, estimula los procesos de reparación naturales que levantan, reafirman, iluminan y suavizan visiblemente.
Sin enrojecimiento, descamación ni inflamación.



Protocolo ideal
3 sesiones cada 4 semanas. Para potenciar los resultados, el paciente puede agendar limpiezas con aparatología dentro del protocolo.